Tanto los psicópatas como las personas normales con mayor habilidad para mentir, a quienes Ekman llama "mentirosos naturales", no sienten recelo de ser detectados porque confían en su capacidad para engañar, pero los psicópatas son ególatras que carecen de vergüenza y culpa, lo que les permite practicar un comportamiento antisocial en forma habitual sin ningún tipo de remordimientos.

Detectar a los mentirosos naturales que forman parte de nuestro entorno social más directo, como la familia, la pareja, las amistades o los compañeros de trabajo, es útil para evitarnos el problema de vernos involucrados en sus manipulaciones. De igual manera es importante detectar el engaño en vendedores, servicios de reparaciones de electrodomésticos, e incluso médicos o abogados inescrupulosos. Pero existe una dimensión más amplia en la que solemos ser víctimas impotentes de las mentiras ajenas. Me refiero a la política y el gobierno.

Algunos profesionales de este campo no suelen ser muy democráticos en relación con la información que están dispuestos a compartir con sus votantes y con la sociedad en general. La actividad política está llena de mentiras a rebosar y las habilidades para la detección del engaño pueden aplicarse respecto de quienes nos piden el voto.  Lo fundamental en este caso es ser capaces de detectar quienes se presentan como desinteresados servidores de la comunidad pero que en realidad son verdaderos psicópatas antisociales.

Sigan con atención cada capítulo de Lie to Me, lleven incluso un registro de los gestos delatores que aparecen en la serie, y luego, cuando observen un discurso político, estén atentos a la aparición de esos signos. Tómenle examen a la realidad cada vez que un político quiera convencerlos de pensar o actuar en una determinada dirección. Un detalle importante: los psicópatas pueden ser simpáticos o serios, pero no pueden manifestar es verdadera empatía. De modo que la pregunta clave es: Esto que dice suena altruista, pero ¿realmente lo siente?

Por Dr. Sergio Rulicki

 

Siguiendo a Ekman, existen dos formas fundamentales de mentir: ocultar y falsear. En la ocultación se retiene información. En el falseamiento no sólo se retiene información verdadera, sino que se brinda información falsa como si fuese cierta. Otra posibilidad son las "falsas delaciones" que consisten en emitir información verdadera junto a signos no verbales de engaño para que los receptores crean que es falsa.

Resulta evidente que las señales y signos no verbales del engaño son cruciales en el juego de póker, pues pueden traicionar la fuerza o debilidad de la mano de un jugador, o pueden ser utilizados como señales deliberadas para confundir a los contrincantes.

De la investigación del engaño surge que los mentirosos tienden a producir más interjecciones en sus conversaciones o declaraciones: aaahhh, eeehhh, esteee... También suelen repetir la pregunta que se les ha hecho. Estas son señales de duda o de la necesidad de ganar tiempo para encontrar la respuesta que se desea dar. Por lo tanto, cuando como estrategia se le pregunta a un jugador si tiene una mano fuerte y este responde: "¿Si tengo una buena mano? Eeehhh, sí, tengo una mano excelente", su fuerza es sospechosa.

Lo mejor es no contestar, a menos que uno sea capaz de cometer deliberadamente "falsas delaciones", es decir, brindar informaciones verdaderas acompañadas de los gestos que las muestran como si fuesen falsas, para que el otro no las crea. Si tengo una buena mano y quiero que mis adversarios piensen que es mala, entonces afirmaré tener cartas imbatibles pero de manera tal que parezca mentira: elevaré un hombro, interrumpiré el contacto visual dirigiendo la mirada hacia abajo y al costado, me rascaré la punta de la nariz, etc.

Un problema que tienen muchas personas es que su habilidad para salir airosos de una mentira les produce un gran placer al que les cuesta renunciar. Pero por suerte existen actividades lúdicas en las que resulta socialmente aceptable, y hasta se  premia ser un buen mentiroso. Mejor canalizar estas habilidades en un juego que en las relaciones íntimas.

Por Dr. Sergio Rulicki

 

El Dr. Ekman declara que los seres humanos utilizamos habitualmente  sonrisas no sólo para dar la bienvenida y favorecer las relaciones cooperativas. Las sonrisas también cumplen importantes funciones en el enmascaramiento de las emociones negativas que experimentamos.

Las culturas orientales son más proclives que las occidentales a favorecer un entrenamiento temprano de sus miembros en la utilización de sonrisas enmascaradoras en las interacciones públicas. El objetivo de esta pauta cultural es el estímulo de un protocolo de serenidad y reducción del conflicto. Esto no significa mentira, sino un acuerdo social. En Occidente, un mundo cultural más proclive a permitir la expresión abierta de expresiones de desacuerdo y desdén, leer el verdadero significado de las sonrisas puede ser más fácil, pero lo que diré a continuación se aplica sin duda en ambos casos.

Pero cuando las emociones negativas son suficientemente fuertes y no se las puede inhibir, las sonrisas mostrarán sus signos. Por ejemplo, si una persona siente ira, su boca mostrará labios vueltos hacia adentro y afinados. Si siente desdén, la sonrisa será más unilateral que bilateral, es decir, se elevará una comisura más que la otra, y podrán producirse hoyuelos en la piel circundante. Si siente temor, sus cejas estirarán adquiriendo un aspecto recto y se elevarán provocando tensión en los párpados superiores, lo que probablemente produzca una apertura ocular mayor a la normal.

 

Por Dr. Sergio Rulicki

 

El comportamiento no-verbal proporciona información más valiosa cuando lo que se dice con palabras no es del todo confiable, ya sea porque quien habla se propone engañar intencionalmente, o porque ha reprimido cierta información por motivos psicológicos. Las investigaciones han revelado cómo la conducta no-verbal puede translucir los intentos de engaño al proporcionar indicios que revelan la existencia de información falsa o retenida.

El aumento de las manipulaciones del rostro, nos ofrece una pista. Las manipulaciones del rostro son las diferentes formas de tocarnos, rascarnos, frotarnos a acariciarnos la cara con las manos. Puede ser que alguien se rasque la punta de la nariz con el dedo índice. O se rasque el cuello detrás de la oreja, o se frote una ceja.

Estos actos pueden ocurrir en medio de una frase que la persona en cuestión está diciendo o escuchando. Pueden producirse en conexión con lo que se está viendo, o con una asociación libre suscitada por cualquiera de los estímulos mencionados.

Cuando observamos este tipo de gestos, y sobre todo si se repiten, debemos aprender a hacer sonar una alarma en nuestro registro interno. La estrategia que sigamos a partir de esta alarma dependerá de la certeza a la que hayamos llegado y a nuestros objetivos e intereses personales en la cuestión.

Si se trata de un tema que no es algo importante para nosotros, o algo del campo de la intimidad ajena, yo opto por no inmiscuirme. Pero si se trata de algo más complejo, nunca actúo por impulso, planteo preguntas que lleven al otro a tener que explayarse y me tomo mi tiempo para reflexionar y generar diferentes hipótesis, de modo de  llegar a conclusiones y acciones más acertadas.

Por Dr. Sergio Rulicki

El engaño suscita emociones que interfieren con la puesta en escena del mentiroso. El acto de mentir puede provocar miedo a ser descubierto, culpa por mentir o placer de estar engañando.

Las personas con mayor habilidad para mentir, a quienes el Dr. Ekman llama "mentirosos naturales", no sienten recelo de ser puestos en evidencia porque confían en su capacidad para engañar, ya que han conseguido hacerlo con éxito muchas veces a lo largo de su vida y han acumulado mucha experiencia. Por eso sus mentiras se vuelven difíciles de detectar. Pero para la mayoría de las personas, el respeto por las normas de convivencia hace que afloren fuertes sensaciones de vergüenza y culpa ante las propias mentiras, y es más sencillo leer la conducta no-verbal que las delata.

Sin embargo, aun en los casos de personas que poseen la habilidad de ejecutar mentiras impecablemente existen pistas del engaño. Por ejemplo, un "mentiroso natural" que ha fraguado un accidente con el fin de cobrar el seguro podría traslucir su engaño a través de la filtración de microexpresiones faciales, que pueden durar menos de 1/5 de segundo, y que delatan el hecho de que disfruta del acto de mentir: en su rostro se manifestarán fugaces sonrisas de autocomplacencia. 

Conclusión: aún a los mentirosos más impenetrables los puede traicionar su comportamiento no-verbal.

Por Dr. Sergio Rulicki

La mentira forma parte de todas nuestras relaciones: entre padres e hijos, en el trabajo, con nuestros amigos o en encuentros circunstanciales. La vida en sociedad implica un cierto nivel de represión, autocontrol y sublimación de lo que sentimos y pensamos respecto de los prójimos.

En palabras del Dr. Ekman,  principal autoridad mundial en el campo de la comunicación no vrebal y asesor científico de la serie : "He llegado al convencimiento de que el examen de las motivaciones que llevan a la gente a mentir o a decir la verdad puede contribuir a la comprensión de muchas relaciones humanas. Pocas de estas no entrañan algún engaño, o al menos la posibilidad de un engaño... La mentira es una característica tan central de la vida que una mejor comprensión de ella resulta pertinente para casi todos los asuntos humanos." (Ekman, "Cómo detectar mentiras", 1985:22)

El Dr. Ligthman explica que en diez minutos de conversación normal se dicen al menos tres mentiras. Es importante hacer una distinción entre las posibles causas que pueden llevar a una persona a incurrir en la mentira. Cuando alguien engaña, estando previamente convencido de lo que dice es verdad, no existió intención de engañar. El principal criterio para distinguir las mentiras de otros tipos de faltas a la verdad consiste en saber si el mentiroso, conociendo la verdad, escoge engañar deliberadamente.

Por Dr. Sergio Rulicki

Resulta muy llamativo que la Dra. Gilliam Foster, socia del Dr. Cal Lightman y experta como él en detección del engaño, no se dé cuenta de que su propio marido le miente, cuando todos en la oficina lo perciben. ¿Cómo puede explicarse semejante contradicción?

Además, la situación parece bastante grave, ya que resulta evidente que no se trata sólo de un coqueteo o una infidelidad ocasional, sino de algo más serio y duradero: pareciera que el marido de la Dra. Foster tiene una relación paralela.

Sin mayores conocimientos acerca de la relación y los antecedentes psicológicos de los implicados no podemos saber nada acerca de las motivaciones por las cuales un matrimonio llega a una situación como esta. Pero sí sabemos que lo que le pasa a la Dra. Foster es algo de lo más común: ella quiere creer que tiene un buen matrimonio, y esa creencia es más importante para ella que la verdad.

Es parte de la naturaleza humana que nuestro deseo de creer en algo nos impida ver la realidad. Ser objetivos respecto de aquello que es muy importante para nosotros es de lo más difícil que hay. Le sucedió a quienes confiaron en Bernie Madoff, el mayor estafador de todos los tiempos, e invirtieron en su empresa todos sus ahorros, que naturalmente perdieron. Deseaban creer que alguien había encontrado una fórmula mágica para invertir dinero a una alta tasa de retorno, sin correr ningún riesgo. Como deseaban tanto que esto fuese verdad, cada vez que alguien ponía en duda la credibilidad de los métodos "secretos" de Madoff, encontraban una excusa para justificarlo.

Y así procede la Dra. Foster, justifica a su marido con cualquier excusa. Y así me sucede a mí a veces. ¿Y a Ud?

Otra pregunta para quedarnos pensando: ¿Por qué el Dr. Ligthman no le dice nada a su socia? ¿Qué haría Ud. en un caso como este?

Por Dr. Sergio Rulicki

 

Las expresiones faciales de las emociones son las configuraciones de rasgos característicos de cada emoción particular, producidas por los movimientos involuntarios de los músculos del rostro. Hasta el momento han sido descubiertas las expresiones faciales universales de siete emociones básicas: sorpresa, alegría, ira, miedo, tristeza, asco y desprecio. Estas expresiones universales son comunes a toda la humanidad. Pero no se trata de expresiones únicas, sino de constelaciones de variantes debidas a diferencias en las características anatómicas del rostro y la intensidad de la emoción. Todas ellas tienen en común el movimiento de los mismos músculos faciales. Esto significa que los grupos musculares que se activan en el rostro ante la experiencia de las emociones producen rasgos morfológicos que son comunes a todos los seres humanos.

Sin embargo, cada cultura establece pautas de exhibición que regulan la expresión, la percepción y la interpretación de la experiencia emocional. Estas reglas estipulan, por ejemplo, cuándo se puede o se debe sentir y expresar tristeza, en presencia de quién está permitido o prohibido expresar alegría, hasta qué edad está permitido expresar los temores de la infancia, qué situaciones obligan a sentir y manifestar vergüenza, etc. Por ejemplo, mientras que en las sociedades occidentales los funerales son considerados formalmente como situaciones en las que expresiones de dolor y angustia son lo esperado, las pautas de exhibición para los miembros de la religión hinduista disponen que los asistentes a los funerales participen en procesiones en las que lo prescrito es expresar alegría.

Por Dr. Sergio Rulicki

¿Es posible expresar las emociones de manera normal una vez que el rostro ha recibido un tratamiento con botox? La respuesta que nos da el Dr. Lightman es que esto ya no es posible. El botox inyectado con el fin de reducir las arrugas y "marcas de expresión" logra este efecto mediante la inducción de una parálisis de los músculos faciales que expresan espontáneamente las emociones. Por ejemplo, cuando sentimos tristeza, los movimientos y posiciones de las cejas son componentes fundamentales en su exhibición. En el Episodio 3, la madre cuya hija ha sido asesinada mantiene la frente lisa, sin las arrugas que se producirían si sus cejas pudieran moverse a la posición oblicua, con los extremos internos elevados y los externos caídos, que caracteriza la expresión facial de la tristeza. Este hecho provoca las sospechas del Dr. Lightman, y le hace pensar que podría estar de algún modo involucrada en la muerte de su propia hija: la ausencia de movimientos en su frente parece indicar que su tristeza no es genuina. Para ilustrar el indicio de la falta de arrugas en el centro de la frente, el Dr. Ligtman utiliza el famoso caso de Susan Leigh Vaughan Smith, sentenciada a cadena perpetua por el asesinato de sus dos hijos de 3 y 1 año de edad en 1994. Esta mujer había declarado a la policía que un hombre negro había secuestrado a sus hijos, y realizó frecuentes apariciones en la televisión rogando por la devolución de sus hijos, pero a pesar de supuesta angustia, su frente no mostraba nunca señales de tristeza. En el episodio 3, Ligthman se da cuenta de que el caso era diferente, dado que la falta de señales en la frente se debía al efecto del botox.

Por Dr. Sergio Rulicki  

Muchas personas están fascinadas por la serie LIE to ME, y era de esperar. Lo que nos trae la serie un una manera de ver a las personas, y por qué no, también a nosotros mismos, desde el ángulo de la expresión de nuestras emociones e intenciones ocultas, a través de nuestra conducta no verbal inconsciente.

Me ha llamado mucho la atención el respeto por los hallazgos científicos en los que están basadas las historias. Habiendo realizado un doctorado sobre el tema, puedo afirmar que las explicaciones que se brindan sobre el significado de los gestos, es en muchas ocasiones idéntica a la que aparece en las monografías y los libros de texto.

Creo que el aporte más valioso de LIE to ME para la audiencia es que las situaciones que plantea estimulan la toma de consciencia de la importancia de los códigos no-verbales en la naturaleza humana.

El cúmulo de información presente en cada capítulo merece ver visto varias veces, incluso estudiado, para entender mejor el funcionamiento de las emociones y los sentimientos humanos.

Creo que LIE to ME se convertirá en una verdadera "SERIE de CULTO" para el público latinoamericano.

Por Dr. Sergio Rulicki

 

Más allá de lo que decimos verbalmente, las filtraciones del inconsciente se manifiestan a través de gestos involuntarios que revelan los intentos de engaño.

Del segundo capítulo, quisiera profundizar en un gesto delator muy interesante. El Dr. Ligthman va a buscar a la soldado prófuga a la casa de su padre. Cuando toca a la puerta y este lo atiende Ligthman le pregunta si su hija se encontraba allí, a lo que el padre responde que no. Al mismo tiempo produce un gesto revelador del que Ligthman se apercibe: un leve giro de la muñeca de su mano derecha que expone parcialmente la palma.

Este es un gesto típico que realizamos cuando mentimos y no nos identificamos completamente con ese aspecto de nuestra personalidad que acaba de engañar. Su origen es el llamado "emblema de impotencia", del cual el gesto analizado representa su manifestación fugaz y fragmentaria, característica de los "deslices gestuales" o "actos fallidos del cuerpo", que delatan las emociones que el emisor no puede reprimir. El significado de este gesto delator es: "No pude evitar mentir."

En otras palabras, el gesto de impotencia es una manifestación de culpa por mentir y una especie de disculpa por haber mentido. La reparación de esa culpa se produce a través de la autodelación. La parte consciente de la psiquis miente, pero el inconsciente se rebela y, valga el juego de palabras, revela la verdad.

Por Dr. Sergio Rulicki

 

En los países desarrollados, los descubrimientos de la CNV relacionados con la detección de la mentira tienen cada vez más peso. Son aplicados para control de aeropuertos, interrogatorios de sospechosos y selección de jurados.  Pero, el conocimiento de la CNV no sólo se ha difundido en las prácticas cotidianas de los profesionales de la seguridad y la abogacía, sino también en las de políticos, directores de empresas, vendedores, personal de atención al público, periodistas, docentes y terapeutas.  Los desarrollos más recientes de la CNV involucran las áreas de la animación computarizada, la realidad virtual y la robótica.  Actualmente, las productoras de películas y series de dibujos animados, recurren a los descubrimientos de la CNV para que las representaciones de las emociones de los personajes sean realistas, y por lo tanto, mucho más convincentes y conmovedoras.  Por otro lado, para que la interacción con agentes humanos virtuales resulte creíble, estos deben representar fielmente los patrones no-verbales de los seres humanos reales.  La CNV también es un elemento importante de la inteligencia artificial, y se han desarrollado robots que pueden interpretar las emociones de sus usuarios y responder “empáticamente” por medio de un software que analiza las expresiones faciales registradas por una cámara de video.
 

Por Dr. Sergio Rulicki



En la última escena del primer capítulo, podemos ver tres ejemplos cotidianos de gestos delatores, fáciles de observar y entender porque son mostrados en un contexto argumental muy simple. Si su interés es iniciarse en la detección de la mentira a través de la comunicación no verbal resulta útil comenzar por enfocarse en ellos, pues señalan claramente uno de los mecanismos de la autodelación inconsciente.  

Un muchacho conversa con su novia y le dice cuánto le agradan sus futuros suegros y lo contento que está de pasar las vacaciones con ellos, mientras que al mismo tiempo hace un gesto facial de tristeza, que encubre con una sonrisa. El gesto de tristeza consiste en la elevación involuntaria de los extremos internos de las cejas, creando arrugas en el centro de la frente. En este caso, la manifestación de la tristeza contradice la alegría expresada con palabras (y con la sonrisa encubridora), y manifiesta la emoción que verdaderamente siente el personaje.  

Una mujer oriental habla por celular y dice lamentar que despidieran a su compañero de trabajo mientras que a ella le dieron el ascenso, "que no esperaba". Al mismo tiempo sonríe. Se trata de una sonrisa asimétrica, en la que existe mayor elevación de las comisuras de un lado del rostro, una sonrisa dirigida hacia la propia persona que la produce, a manera de autoalabanza. Esta sonrisa, que expresa sensaciones de alegría egoísta, está en flagrante contradicción con el contenido del mensaje verbal. 

Finalmente, vemos a un hombre que le pide a su amante más tiempo para dejar a la esposa, y al mismo tiempo eleva uno de sus hombros. El alzamiento de los hombros, que en las autodelaciones aparece en forma fragmentaria, significa: "No sé", "No me importa" o "Nada puedo hacer", y constituye un signo de desentendimiento, falta de deseo o impotencia. Nuevamente vemos la contradicción entre lo que el personaje declara con palabras y lo que expresa su lenguaje corporal.  

Para los que estudiamos la comunicación no verbal la conclusión es clara: es al cuerpo al que debemos creerle. 

Por Dr. Sergio Rulicki


 

La lectura del pensamiento, o mejor dicho, la interpretación de las emociones, los juicios de valor y las intenciones de las personas a través de los gestos es una posibilidad concreta. Más allá de lo que decimos verbalmente, los estudios científicos han demostrado que los gestos y las posturas expresan nuestro carácter y estados de ánimo, indican aceptación o rechazo, y reflejan tanto la sinceridad como los intentos de engaño.

La especialidad del protagonista de la serie Lie to Me se llama comunicación no-verbal (CNV), en inglés, nonverbal communication (NVC). Es un campo multidisciplinario en el que confluyen la psicología, la antropología, la biología, la comunicación social y otras ciencias.

La principal autoridad del campo es el Dr. Paul Ekman, quien desde hace más de cuarenta años estudia la expresión facial de las emociones llamadas básicas: sorpresa, alegría, tristeza, temor, ira, asco y desprecio.  Charles Darwin, fue el primero en postular que estas expresiones eran universales para toda la humanidad, y por lo tanto, parte de nuestra herencia biológica. Los estudios etnográficos y las pruebas de laboratorio han demostrado que Darwin estaba en lo cierto.

Estos estudios han sido fundamentales para la ciencia y el arte de la detección de la mentira a través del lenguaje corporal, dado que una de las estrategias para dicha detección es la observación de la falta de coincidencia entre lo declarado con palabras y las emociones expresadas por el rostro. Por ejemplo, si alguien declara sentir tristeza, pero observamos que en su rostro aparece fugazmente una sonrisa, no hay coincidencia entre las palabras y los gestos, y habremos detectado una mentira.

Por Dr. Sergio Rulicki

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